Lo que tenemos y no tenemos hoy

Han habido tiempos en mi vida en los que no he tenido algo, como un trabajo, y me he quejado: “si tan solo tuviera uno”. A veces nos concentramos en todo aquello que no tenemos; siempre vamos a tener más o menos que otros, pueden ser las cosas materiales. Mirando a mi alrededor, puedo ver casas muy hermosas y pienso: ¿por qué yo no puedo tener una como esa? No digo que lo material sea malo; qué bueno que tú puedas tenerlo y disfrutarlo. Entonces, debemos concentrarnos mejor en lo que sí tenemos: muchas bendiciones del cielo, aquellas, por ejemplo, que no se pueden comprar con dinero, como las cosas sencillas: tener la posibilidad de darte un baño caliente, tener una cama donde dormir, una rica comida recién preparada, tu familia, tu hogar, tus amigos, tu profesión y tantas otras cosas. Si miramos lo que no tenemos, viviremos amargados, descontentos; viviremos con miedo a no tener lo que realmente necesitamos, porque nunca es suficiente, siempre pensaremos que nos falta algo. Esto nos dará inseguridad, en un futuro nos dará ingratitud, un corazón desagradecido. Por ahora, debemos valorar y enfocarnos en lo que tenemos, trabajar con ello, como cuando tenemos una casa y la convertimos en un hogar; usemos lo que tenemos en nuestras manos y multipliquémoslo.

Leave a comment