
Esto lo aprendí de mi esposo, siempre me decía “Nunca digas no puedo hacerlo’”, y me lo demostró. Habíamos llegado a este país, no teníamos muchos años aquí, y mi esposo trabajaba en producción en una compañía de químicos. Un día, su jefe le ofreció el puesto de Traffic Manager (quien se encarga de todo el movimiento de recibir y entregar las cargas a través de todo el mundo) y le preguntó: “¿Crees que puedes hacerlo?”. Y él le dijo: “Sí, sí puedo”, y lo hizo. Incluso con su limitado inglés y su falta de experiencia en ese campo, lo hizo, y lo hizo muy bien. No fue nada fácil para él, pero lo logró. Lo admiré por ser tan valiente. Yo, en cambio, siempre fui más temerosa. Cuando tengo que hacer algo difícil, lo pienso mucho y digo: “No puedo”. Y eso te limita, te paraliza por completo. Pero la clave aquí es querer, y el querer te llevará a hacer, y lo tendrás que hacer con miedo, con dolor, con todo lo que tienes y lo que crees que no tienes. Y lo lograrás. Y luego mirarás atrás y sentirás una satisfacción tan grande de que fuiste capaz de hacerlo y de haberlo logrado. Ahora, cada vez que me enfrento a algo que sé que debo hacer, digo: “Vamos, Dios, lo podemos hacer”. Y tú, ¿qué harás hoy? ¿Cambiarás tu “no” por “sí”?
Leave a comment